domingo, 16 de febrero de 2020

Trío

Hace un par de semanas Andrés decidió renunciar a un trabajo de mierda donde lo explotaban y no lo valoraban. Creo que es de las cosas más valientes que ha hecho y debo admitir que me excita la idea de pensar que estoy con alguien valiente. Sus amigos de la oficina decidieron hacerle una despedida y la primera parada era en la casa de un man que hace un par de años intentó besarlo aún sabiendo que estaba conmigo. Yo sabía que íbamos para su casa y obviamente me puse pintoso, llegué sobradísimo, afiné mi humor e hice lo que siempre me ha funcionado cuando voy a un lugar que me genera un poquito de inseguridad: Creerme la verga y usar todo a mi favor. Las noche avanzó, tomamos mucho y siendo las casi 2:00 A.M. todos decidimos ir a un lugar cerca a rumbear. Tomé, tomé mucho. Mi humor se comenzó a intensificar. Mi humor es muy mean, a veces paso por no amable y creo que eso soy. 

En fin, todos bailamos, tomamos, etc. en un momento, el man que había intentado besar a Andrés hace unos años, se me acercó, me dijo que Andrés y yo le parecíamos demasiado sexys al bailar. Le di las gracias y desde ese momento todo en mí se configuró para tentar al man. Bailaba más cerca de Andrés, me lucía más bailando, acariciaba a Andrés, etc. El man cayó y se me volvió a acercar a mí, me dijo que le parecía guapísimo. Le conté a Andrés sobre lo imbécil que estaba siendo el man. ¿lo raro? Me encantaba verlo detrás de nosotros. El man no me gustaba, no me parecía lindo ni nada por el estilo, pero el hecho de tenerlo detrás de nosotros, verlo intentar de alcanzarnos, me parecía la verga. 

Siempre me ha gustado gustar, llamar la atención. Y ni siquiera para levantar o algo así, sino para sentir que tengo el poder. Andrés lo sabe y aunque no lo hablamos ese mismo día lo discutimos después.

La fiesta acabó, el man nos invitó a su casa a seguirla. Seguimos tomando, Andrés solo me veía y me seguía el juego. Me encantaba ver como el man se nos intentaba acercar, intentaba hacer contacto con nosotros. Al final, el man nos invitó a su cuarto para descansar un poco, se desvistió y nos acostamos los tres. Yo me quedé foqueado a los 2 minutos, pero recuerdo como el man me tocaba con sus pies o se acercaba a mí. Mi objetivo se había logrado.

Debo admitir que también me encantaba ser deseado por alguien que había deseado a mi novio. Es bien raro, pero x. 

Al día siguiente nos fuimos cada uno para nuestras casas y en la tarde hablamos con Andrés. Andrés ama el sexo, pero se cohibe mucho por sus inseguridades. Igual, eso no es pretexto para que le encante tener sexo y experimentar. Ese día hablamos de sexo, de tríos, de cómo nos gustaría que fuera. Creo que ha sido una de las conversaciones más deliciosas que he tenido en mi vida. Colgamos y la vida continuó.