viernes, 2 de abril de 2021

La Covid

 Desinfectar el mercado, desinfectar el domicilio, cambiarse de ropa al llegar a casa, bañarse, impregnar con alcohol el celular y todo lo que estuviera en contacto con quien no fuera yo, o hubiera salido de mi casa. Eso es lo que he estado haciendo desde que todo esto empezó. ¿Funciona? Sabrá mamey, pero a mí me daba una sensación de control y de “hacer lo que está en mis manos”. Cada quien hace lo que medio lo tranquilice.


Bueno, esta semana llegó el Covid a mi casa. Ya había golpeado en varias ocasiones a la puerta y, la más cercana, fue en enero, cuando mi novio se contagió. Se podrán imaginar el nivel de cuidado jarto que había en este mini-apartamento de Bogotá. Todo el día estábamos con tapabocas, andábamos con alcohol pa todo lado para al mínimo toque, tín, su desinfectada. Fueron semanas duras pero al final él se curó y yo, yo no me contagié. 


Pero bueno, esta semana pasó invertida la vaina. Acá viene ese momento de decir: “Yo me he cuidado mucho”. Y la verdad es que sí. No siento que haya sido una persona que salga mucho, que se exponga a lugares con mucha gente, pero también es cierto que después de estar un año en estas pues uno va aflojando la tuerca. Y está bien, I'm just a boy. Nos hemos cuidado, pero hemos salido a restaurantes, a caminar, a ir por un helado o dar un vitrinazo a un centro comercial. 


La semana pasada salí tres veces. Fui al funeral de mi abuelo, (no salí del carro de mis papás y no había salido previamente hace 9 días). Fui a natación y fui al odontólogo. Sí, al odontólogo porque hace 2 años tuve un accidente y quedé mueco. Todo el 2020 evité a toda costa ir a control porque pues ir al odontólogo era visto por mi cabeza como: una orgía de Covid y pues no, mi ciela. A finales del año pasado retomé las citas y todo bien. Hasta la cita del pasado jueves. Estoy más que seguro que ahí me contagié. O si no, ¿dónde? 


Bueno, allá o en los otros dos lugares tuvo que pasar. Se siente raro. Siento que perdí la carrera. Le corrí un año a este bicho y el bicho me alcanzó. Mentalmente he estado… ¿pensativo e introspectivo? Imagínense para alguien cuyo miedo más verraco es la muerte, cómo es sentirse cerca de un virus que ha matado a millones de personas. O sea, el virus está en mí.


Literal he pensado de todo. Mi mente no ha sido un lugar limpio, pero esta semana sí que menos. Físicamente estoy bien. Fiebre ya no tengo, tos abundante y pues, lo más gonorrea, ha sido sentir que me roban el aire con la cosa más mínima que haga. Pero de resto, bien. De hecho al 4 día de estar contagiado y antes de que me entregaran los resultados de la prueba dije: ”Si esto es algo, ojalá sea Covid, porque me dio pasito”. Bueno, no fue si no que hablara para que el día siguiente me diera más gonorreita todo y apareciera el último síntoma que mencioné arriba. 


Este bicho es muy raro. Literal es como una gripa, pero indecisa. Cuando crees que estás bien, te manda pa abajo y cuando crees que estás mal, aparece un nuevo síntoma o desaparece uno.


Ahorita en lo único que pienso es que en sí me pongo a irme deep me voy a joder y puede que el bicho se haga más grande y mis síntomas empeoren. Porque eso es una cosa que siempre he creído, y es que la mente puede intensificar todo, hasta las enfermedades. Así que me pondré a ver una rom-com y esperar a amanecer mejor. Y claro, esperar que a mi amor, a quien le ha tocado cocinar todo, hacer oficio, cuidarme, no le dé. Porque hoy pensaba que si le da sería una reinserción y pues, marica, este bicho es muy raro. 


Ay, también estuve pensando mucho en el rol de los amigos. Y no ahorita no más. Hace como 2 meses que he estado cabezón con el tema. Ninguno de mis amigues cercanos, considerando que yo he sido el hipocondriaco y paranóico con el tema del grupo, me ha preguntado cómo me he sentido enfrentando esta vaina que tanta angustia y ansiedad me trajo. Me dolió un poquito. Pero siempre pienso en que los pedestales no son buenos y yo los tenía a ellos en uno. Yo tampoco es que haya sido el amigo más desvivido por la amistad y pendiente de elles. Pero bueno, eso es otro tema.


Me ganasta, bicho, porque me alcanzaste. Pero de que me abro de ti, me abro.

domingo, 16 de febrero de 2020

Trío

Hace un par de semanas Andrés decidió renunciar a un trabajo de mierda donde lo explotaban y no lo valoraban. Creo que es de las cosas más valientes que ha hecho y debo admitir que me excita la idea de pensar que estoy con alguien valiente. Sus amigos de la oficina decidieron hacerle una despedida y la primera parada era en la casa de un man que hace un par de años intentó besarlo aún sabiendo que estaba conmigo. Yo sabía que íbamos para su casa y obviamente me puse pintoso, llegué sobradísimo, afiné mi humor e hice lo que siempre me ha funcionado cuando voy a un lugar que me genera un poquito de inseguridad: Creerme la verga y usar todo a mi favor. Las noche avanzó, tomamos mucho y siendo las casi 2:00 A.M. todos decidimos ir a un lugar cerca a rumbear. Tomé, tomé mucho. Mi humor se comenzó a intensificar. Mi humor es muy mean, a veces paso por no amable y creo que eso soy. 

En fin, todos bailamos, tomamos, etc. en un momento, el man que había intentado besar a Andrés hace unos años, se me acercó, me dijo que Andrés y yo le parecíamos demasiado sexys al bailar. Le di las gracias y desde ese momento todo en mí se configuró para tentar al man. Bailaba más cerca de Andrés, me lucía más bailando, acariciaba a Andrés, etc. El man cayó y se me volvió a acercar a mí, me dijo que le parecía guapísimo. Le conté a Andrés sobre lo imbécil que estaba siendo el man. ¿lo raro? Me encantaba verlo detrás de nosotros. El man no me gustaba, no me parecía lindo ni nada por el estilo, pero el hecho de tenerlo detrás de nosotros, verlo intentar de alcanzarnos, me parecía la verga. 

Siempre me ha gustado gustar, llamar la atención. Y ni siquiera para levantar o algo así, sino para sentir que tengo el poder. Andrés lo sabe y aunque no lo hablamos ese mismo día lo discutimos después.

La fiesta acabó, el man nos invitó a su casa a seguirla. Seguimos tomando, Andrés solo me veía y me seguía el juego. Me encantaba ver como el man se nos intentaba acercar, intentaba hacer contacto con nosotros. Al final, el man nos invitó a su cuarto para descansar un poco, se desvistió y nos acostamos los tres. Yo me quedé foqueado a los 2 minutos, pero recuerdo como el man me tocaba con sus pies o se acercaba a mí. Mi objetivo se había logrado.

Debo admitir que también me encantaba ser deseado por alguien que había deseado a mi novio. Es bien raro, pero x. 

Al día siguiente nos fuimos cada uno para nuestras casas y en la tarde hablamos con Andrés. Andrés ama el sexo, pero se cohibe mucho por sus inseguridades. Igual, eso no es pretexto para que le encante tener sexo y experimentar. Ese día hablamos de sexo, de tríos, de cómo nos gustaría que fuera. Creo que ha sido una de las conversaciones más deliciosas que he tenido en mi vida. Colgamos y la vida continuó. 









domingo, 17 de noviembre de 2019

2019

Hoy leí las entradas que tengo en este blog y es raro, porque justo hoy me estaba preguntando; ¿cómo era mi vida antes de Andrés? Andrés ha sido mi novio, mejor amigo y compañero de vida en estos últimos 3 años. Hace 3 semanas terminamos. Cuando nos conocimos, en la universidad como en el 2016, ninguno de los dos sabía qué estaba pasando, ninguno de los dos había tenido una relación con otro man y ninguno de los dos se auto denominaba como gay. Eramos dos niñitos, con miedo pero con ganas de encontrase y descubrirse. Yo era una persona triste. Creo que la memoria siempre me ha jugado mal, pero recuerdo, aunque trate de evitarlo y cambiar de versión, que yo era muy triste. Mi vida se repartía en un trabajo básico en la universidad, que me hizo dejar prematuramente a mis amigos y perderme de esa vida universitaria que luego intenté retomar, pero falló, una vida de gay enclosetado, que solo veía porno gay en su habitación y se odiaba por ser de esa manera y, por supuesto, toda una vida de mentiras sentimentalmente hablando. No tenía amigos, o bueno, no ninguno con el que me sintiera cómodo de ser yo mismo porque ni yo mismo me sentía cómodo siéndolo. Mi vida era una mierda. Salí con manes antes de Andrés, y solo destaco a Facundo. Me gustaba que era inteligente, seguro de quién era, tenía amigos, que me enseñaba cosas y me permitía vivirlas con él, además, por primera vez en mi vida me sentía aceptado un grupo. Obviamente me pudieron más los miedos, inventé mentiras, lo herí y luego, él se fue. Literalmente se fue para otro país y con él se fue mi impulso de salir con más manes. Así que volví a mi cuarto, volví a buscar amigos, encontré a Yara, me enamoré de su amistad. Ella era increíble, era honesta, parecía tener más valentía que yo, de hecho siempre la tuvo. Creo que me enamoré de ella, pero yo era gay, en el fondo lo sabía y sabía que la iba a matar y creo que así fue. Estuvimos juntos casi 2 años, siendo todo. Eramos amigos, compañeros de sueños, amantes - aunque solo de besos porque nunca pude estar con una chica-. Ella me hacía sentir casi completo, pero el problema es que no era un hombre. La rompí diciéndole que me había metido con otra vieja, solo para huír de mí mismo, evadir mi realidad y no decirle que era un maricón que le daba miedo aceptarse. Yo era muy triste.

Pasó un tiempo, no mucho. A Yara le debo las ganas de vivir y de querer amar completo. Luego conocí a Andrés. Era tímido, buena persona, me gustaba su ingenuidad y su transparencia. Él siempre ha estado inseguro. Inseguro de sus habilidades, de su cuerpo, de no ser suficiente. Yo quería arreglarlas, pero teminé jodiéndome a mí y también a él.

Fui muy injusto con él, me metí con Yara de nuevo, busqué más gente, nunca tiré con nadie, pero no hizo falta porque le fui desleal y él lo sabe. Lo rompí y desde entonces hemos intentado estar bien. Siempre fallamos. Hace 3 semanas terminamos. Si de algo me arrepiento fue de llegar a este punto. Lo vi tan cansado, de mí, de él, de nosotros. Seguimos hablando y viajamos juntos porque ya lo teníamos planeado hace varios meses. Obviamente pasaron cosas y obviamente todo fue peor de confuso. Hablamos a medias, pero yo no pude más y hace dos días le dije que nos pusiéramos serios. Que termináramos, que cuál era esta tibieza y maricada.


¿Qué es lo que quiero? No sé. Yo no sé si quiero estar con más gente, a veces me dan ganas de conocer más gente y hacer las cosas bien. Otras veces quiero ir corriendo a donde Andrés, decirle que todo está bien, que yo quiero ayudarlo. Otras veces me dan ganas de abrirme y pensar que la vida nos va a volver a unir, pero que necesitábamos un tiempo para conocernos a nosotros mismos, vivir más cosas y volver.

Creo que mi vida es triste de nuevo. Estoy pasmado, siempre he sido así, porque de mi mamá aprendí a ser prudente y no mostrar mis sentimientos. Mi mamá me jodió también.

¿Cómo era mi vida antes de Andrés? Yo creo que igual que en este momento, solo que con él conocí que puedo estar completo y ahora no solo estoy triste sino que extraño estar completo.

sábado, 12 de mayo de 2018

Estúpidas redes sociales.

Últimamente tengo esta sensación de estar incompleto. Siento que no soy suficiente con mi pareja, y la inseguridad no se hace esperar. Ayer revisé su celular, habla con demasiada gente, y hoy, stalkeando a un man con el que tuvo cuento, vi que le da un montón de like a sus fotos. ¿será que quiere estar conmigo? SOY UN ESTÚPIDO, ODIO LAS REDES SOCIALES.

jueves, 6 de julio de 2017

Zona de confort amor

Mañana oscura, con tintes de rutina, como siempre. Hace un tiempo, no me siento tan motivado, siento que quiero simplemente salir, y sentirme cómodo con las personas con las que estoy. Salir con mi pareja, es demasiado confortante, pero aveces siento que no hago nada más, que mi relación me demanda mucho tiempo y mi desorden sentimental y de metas en la vida, hace que, no tenga un plan nunca y que mis prioridades cambien de un día a otro. Es así como paso de sentirme un día demasiado motivado a dibujar, crear, tener más proyectos y estudiar, a simplemente estar nulo, no querer hacer nada más que estár acostado en mi habitación, viendo videos de youtubers llenos de complejos. Tengo 22 y aveces me siento de 30, siento que cada vez hago menos y me convierto en otra persona más, sin muchos deseos, sin muchas pretensiones. Aveces las relaciones te estancan, o bueno no te estancan, si no qué, te hacen cambiar de perspectivas, de alejarte de muchas cosas. De hecho hace poco hablaba con un amigo de todo lo negativo que tienen las relaciones extensas en la vida de una persona, desde abandonarse individualmente, hasta sentirse desganado en verse bonito o desacostumbrarse a que una persona te lancé un cumplido. El amor es jodido, aunque es demasiado bonito, pero no le quita lo jodido.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Sin prejuicios.

Hoy es un día bastante especial. En realidad no sucedió nada extraño, ni ningún acontecimiento en especial. Hoy entendi algo con lo que he tratado de luchar toda mi vida. Siempre he sido una persona que se ha guardado una parte de si, no sé como explicarlo pero, nunca nadie ha sabido todo de mi aunque crea saberlo. Bueno, creo que es esto, junto con el acto de pretender que las cosas no me importen nunca demasiado, lo que han hecho de mi una persona bastante inestable e infeliz por bastante tiempo, pero hoy la vida, con tan solo 19 años, me dio un calvazo para decirme que me avispe, que sea yo mismo, que me arriesgue más, que deje los prejuicios, que tenga juicios y los defienda por errados que estén, que amé con intensidad y me equivoque si es necesario, que la vida sepa que estoy saliendo con un chico y que soy un chico, que no hiera por estupideces e ideas preconcebidas y apariencias, a quienes están conmigo realmente.¡ Que viva!

miércoles, 24 de agosto de 2016

Natalicio

Llegaron los 22 acompañados de situaciones y cosas que realmente no crei. Que increíble cumpleaños, que bonita gente me rodea. Siempre he tenido delirios de soledad, pero realmente nunca he tenido que convivir con esa palabra. Quiero que sepas que te amo y que hiciste de mi fecha menos favorita todo un acontecimiento. Que nunca me había sentido tan comodo, que te amo, que quiero estar contigo toda mi vidita. Quiero que sepas que los viejos amores son viejos amores, aunque hayan personas que son tan valiosas que no puedo dejarlas en el pasado, no sería conveniente. Quiero que sepas que para mi eres increible, que me encantan tus ojos, tu cuerpo, tus manos, y tu cabello. Quiero que sepas que eres la más hermosa creación y que quiero espantarte las inseguridades. Te amo, eres mi mejor regalo. Que bonito es compartirnos la vida.