Desinfectar el mercado, desinfectar el domicilio, cambiarse de ropa al llegar a casa, bañarse, impregnar con alcohol el celular y todo lo que estuviera en contacto con quien no fuera yo, o hubiera salido de mi casa. Eso es lo que he estado haciendo desde que todo esto empezó. ¿Funciona? Sabrá mamey, pero a mí me daba una sensación de control y de “hacer lo que está en mis manos”. Cada quien hace lo que medio lo tranquilice.
Bueno, esta semana llegó el Covid a mi casa. Ya había golpeado en varias ocasiones a la puerta y, la más cercana, fue en enero, cuando mi novio se contagió. Se podrán imaginar el nivel de cuidado jarto que había en este mini-apartamento de Bogotá. Todo el día estábamos con tapabocas, andábamos con alcohol pa todo lado para al mínimo toque, tín, su desinfectada. Fueron semanas duras pero al final él se curó y yo, yo no me contagié.
Pero bueno, esta semana pasó invertida la vaina. Acá viene ese momento de decir: “Yo me he cuidado mucho”. Y la verdad es que sí. No siento que haya sido una persona que salga mucho, que se exponga a lugares con mucha gente, pero también es cierto que después de estar un año en estas pues uno va aflojando la tuerca. Y está bien, I'm just a boy. Nos hemos cuidado, pero hemos salido a restaurantes, a caminar, a ir por un helado o dar un vitrinazo a un centro comercial.
La semana pasada salí tres veces. Fui al funeral de mi abuelo, (no salí del carro de mis papás y no había salido previamente hace 9 días). Fui a natación y fui al odontólogo. Sí, al odontólogo porque hace 2 años tuve un accidente y quedé mueco. Todo el 2020 evité a toda costa ir a control porque pues ir al odontólogo era visto por mi cabeza como: una orgía de Covid y pues no, mi ciela. A finales del año pasado retomé las citas y todo bien. Hasta la cita del pasado jueves. Estoy más que seguro que ahí me contagié. O si no, ¿dónde?
Bueno, allá o en los otros dos lugares tuvo que pasar. Se siente raro. Siento que perdí la carrera. Le corrí un año a este bicho y el bicho me alcanzó. Mentalmente he estado… ¿pensativo e introspectivo? Imagínense para alguien cuyo miedo más verraco es la muerte, cómo es sentirse cerca de un virus que ha matado a millones de personas. O sea, el virus está en mí.
Literal he pensado de todo. Mi mente no ha sido un lugar limpio, pero esta semana sí que menos. Físicamente estoy bien. Fiebre ya no tengo, tos abundante y pues, lo más gonorrea, ha sido sentir que me roban el aire con la cosa más mínima que haga. Pero de resto, bien. De hecho al 4 día de estar contagiado y antes de que me entregaran los resultados de la prueba dije: ”Si esto es algo, ojalá sea Covid, porque me dio pasito”. Bueno, no fue si no que hablara para que el día siguiente me diera más gonorreita todo y apareciera el último síntoma que mencioné arriba.
Este bicho es muy raro. Literal es como una gripa, pero indecisa. Cuando crees que estás bien, te manda pa abajo y cuando crees que estás mal, aparece un nuevo síntoma o desaparece uno.
Ahorita en lo único que pienso es que en sí me pongo a irme deep me voy a joder y puede que el bicho se haga más grande y mis síntomas empeoren. Porque eso es una cosa que siempre he creído, y es que la mente puede intensificar todo, hasta las enfermedades. Así que me pondré a ver una rom-com y esperar a amanecer mejor. Y claro, esperar que a mi amor, a quien le ha tocado cocinar todo, hacer oficio, cuidarme, no le dé. Porque hoy pensaba que si le da sería una reinserción y pues, marica, este bicho es muy raro.
Ay, también estuve pensando mucho en el rol de los amigos. Y no ahorita no más. Hace como 2 meses que he estado cabezón con el tema. Ninguno de mis amigues cercanos, considerando que yo he sido el hipocondriaco y paranóico con el tema del grupo, me ha preguntado cómo me he sentido enfrentando esta vaina que tanta angustia y ansiedad me trajo. Me dolió un poquito. Pero siempre pienso en que los pedestales no son buenos y yo los tenía a ellos en uno. Yo tampoco es que haya sido el amigo más desvivido por la amistad y pendiente de elles. Pero bueno, eso es otro tema.
Me ganasta, bicho, porque me alcanzaste. Pero de que me abro de ti, me abro.
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